jueves, 19 de febrero de 2009

Maestro de Wilton - Díptico






— Maestro de Wilton, Díptico (ca.1395)


— G. De Machaut, Misa de Notre Dame


Seguimos con maestros y tablas pintadas. Pero ahora cruzamos el canal de la Mancha y nos vamos a la Inglaterra medieval, la de Arturo y sus caballeros, Ricardo Corazón de León y las cruzadas. Y avanzando un poquito más llegamos a la época del gótico internacional, a la que pertenecen estas tablas de roble del báltico. Ricardo II es el rey que nos interesa, porque para él fue pintado este díptico —una obra en dos piezas— que se asemeja mucho a la escena de la epifanía o adoración de los reyes magos. Y es que nuestro buen rey había nacido un 6 de enero. Y cuenta la tradición que los reyes de Castilla, Navarra y Portugal fueron entonces a rendirle pleitesía (siempre nos toca la mejor parte...).
En la tabla de la izquierda está el rey Ricardo II arrodillado, presentado por sus santos protectores, el
rey Eduardo, san Edmundo Mártir y san Juan Bautista. En la tabla derecha se encuentra la Virgen María, con el Niño en brazos, rodeados por once ángeles, contra un fondo de oro y con un campo a sus pies de flores delicadamente coloreadas, que representan el jardín del paraíso. La pintura se ha hecho al temple, utilizando yema de huevo, y es una verdadera joya. El dítico tiene muchas incrustaciones en oro y para obtener el pigmento azul utiliza una piedra preciosa, el lapislázuli; también el vestido del monarca está pintado con bermellón, otro pigmento muy caro.[
Los tres santos que presentan a Ricardo arrodillado a la Virgen con el Niño se cree que fueron venerados por el rey, pues cada uno tuvo su propia capilla en la abadía de Westminster. Cada santo lleva el atributo simbólico por el que se los reconoce en el arte. Edmundo el Mártir (rey de Anglia Oriental, 840-870), que está a la izquierda, lleva la flecha que lo mató, mientras que Eduardo el Confesor, en el centro, sostiene el anillo que dio a un peregrino que resultó ser san Juan Evangelista disfrazado. Juan el Bautista (a la derecha) sostiene su símbolo, el cordero de Dios. Juan el Bautista era el santo patrón de Ricardo, y los otros dos santos habían sido reyes de Inglaterra. Ricardo sentía una devoción especial por Edmundo, quien es, junto a san Jorge, uno de los patrones de Inglaterra. Dos son las convicciones que animan el conjunto: la fe de Ricardo II y el origen divino de la monarquía.
Vas a escuchar polifonía gótica, que como sabes comenzó en Francia. No es que se llevaran muy bien ingleses y franceses en esta época, pues estamos en plena Guerra de los 100 años (en realidad duró “sólo” 116). Pero esto nos da pié para hablar de Santa Juana de Arco, una santa muy interesante, cuya biografía tienes al dorso.






1. Observa la escena del rey arrodillado y sus santos protectores. Es una escena tranquila y sosegada ¿Con qué personaje te quedas? ¿Por qué?













2. Fíjate ahora en cambio en la escena del cielo (el color azul nos lo recuerda). La gran cantidad de personajes, las alas de los ángeles, los gestos, nos arrastran a la escena, que tiene gran movimiento. Y si te fijas, todos los ángeles tienen el mismo dibujo sobre los hombros: es el ciervo blanco (the white Hart), símbolo del rey Ricardo II. Piensa tú ahora: si tuvieras que hacer tu escudo de armas, ¿qué animal elegirías? ¿Por qué?




3. Escucha la música, lee este texto y escribe después tu oración:

Una jovencita de 13 años, de Domremy (Francia), llamada Juana de Arco, mientras rezaba en la iglesia de su pueblo, oyó voces misteriosas que la invitaban a liberar a Francia que estaba dominada en gran parte por los ingleses; eran las voces del Arcángel San Miguel, de Santa Catalina y de Santa Margarita, que le decían: "Tú debes salvar a la nación y al rey". Cuatro años después el gobernador de la provincia, a quien Juana de Arco le había contado lo que le había sucedido, la llevó ante el Heredero. Al hablar con el futuro rey Carlos, ella demostró que conocía cosas secretísimas que solamente el cielo había podido revelarle. El Delfín, al principio, desconfió pero después se convenció de que la joven era enviada de Dios; entonces le confió el mando de las tropas que sitiaban a Orleáns, y en poco tiempo reconquistaron casi todo el territorio francés.
El Delfín fue coronado rey de Francia en Reims, pero, celoso de la popularidad de Juana, pactó una tregua con los ingleses. La joven, convencida de que esta tregua anulaba los esfuerzos y las victorias de su ejército, indignada, recomenzó la lucha con los pocos soldados que estaban de su parte.
En una emboscada cayó prisionera en manos del conde de Luxemburgo, que la entregó a los ingleses por un rescate digno de un rey. Ahora había que demostrar que Juana era una bruja, para poder declarar a Carlos VII como usurpador, pues había llegado a ser rey gracias a “diabólicas maquinaciones de una hereje”. Sólo los jueces eclesiásticos tenían la autoridad de llevar a cabo este proceso. El infeliz obispo Cauchon se prestó para esta intriga política. La ilegalidad del proceso era tal que Juana de Arco rechazó la legitimidad y apeló al Papa.
La heroica joven, encerrada en una cárcel militar contra toda ley eclesiástica, no pudo hacer llegar su voz a Roma y sus enemigos triunfaron y la condenaron a la hoguera. El atroz suplicio tuvo lugar en Rouen el 30 de mayo de 1431. Al ver aquella barbaria, algunos decían: “hemos quemado a una santa”. Juana tenía 19 años.
Los actos del proceso fueron sometidos a revisión entre el 1450 y el 1456, y con la absolución de la imputada comenzó un irresistible desarrollo de veneración de la valiente Juana de Arco, por su fe pura y su genuino amor por la justicia y la verdad, llevados hasta el extremo sacrificio. En 1920 el Papa Benedicto XV la canonizó. Es la patrona de Francia
De todas las histories de los santos, la de Santa Juana de Arco es sin duda la más extraordinaria e increíble: una joven, campesina y sin estudios, a la cabeza de un ejército derrota a un aguerrido ejército, derriba fortalezas, corona a un rey y termina en la hoguera. Y todo en cuestión de dos años. Una simple campesina sin educación, sin conocimientos y sin cultura, venció a los mejores teólogos, militares y estrategas. Dios mostró una vez más el triunfo, el triunfo de la cruz.

martes, 10 de febrero de 2009

Maestro de Urgell - Frontal de altar



— Maestro de Urgell, Frontal de altar (entre 1100 y 1150)


— Canto gregoriano, Victima paschali laudes


Hagamos un nuevo viaje en el tiempo. Hoy viajamos a la Edad Media, en pleno románico, a los pirineos. Imagínate un poblado del condado de Urgell, una iglesia románica, una pequeña comunidad. En ella encontrarías originalmente este frontal de altar, que actualmente puedes contemplar en un Museo de Barcelona.
Ya conoces el motivo que representa. Es Cristo en majestad, rodeado por una doble mandorla o almendra mística. El libro de la vida, la mano derecha en actitud de bendición, un rostro inexpresivo signo de su grandeza y poder. Y ambos lados, los apóstoles, sus doce incondicionales, distribuidos simétricamente en dos grupos de seis (y los envíó de dos en dos...). Cada uno porta un objeto que permite identificarlo, fíjate como ejemplo en las llaves de San Pedro.
Estás ante un bonito ejemplo de lo que lo que se conocía como biblia d elos pobres. El maestro de Urgell quiso reflejar la gloria de Jesucristo, y la de su Iglesia, y la de todos los pueblos de la tierra, en esta tabla pintada que estuvo colocada bajo el altar sobre el que cada día se ofrecía el sacrificio de la misa.
Es como entrar en otra dimensión. El gregoriano que vas a escuchar te ayudará en este sentido. La letra se atribuye al monje Wipo de Borgoña en torno a 1048 y canta la victoria de Cristo resucitado. Déjate llevar, entra en tu interior, forma parte de los apóstoles de Jesús y siente lo que eres: hijo de Dios.


1. ¿Qué sientes al contemplar este cuadro y escuchar esta música?





2. Imagina que formaras parte del grupo de los doce. ¿Qué podrías aportar tu a dicho grupo? ¿Cómo te imaginas la vida con ellos?





3. Fíjate ahora en Jesús, el auténtico centro de la escena. ¿Qué le dirías?





4. Lee despacio el siguiente texto medieval. Párate a cada párrafo y vuelve a mirar el cuadro. Escucha con atención la cadencia contenida de la música. Subraya la frase que más te llame la atención y/o te guste y trata de memorizarla repitiéndola despacio:

Ea, hombrecillo, deja un momento tus ocupaciones habituales; entra un instante en ti mismo, lejos del tumulto de tus pensamientos. Arroja fuera de ti las preocupaciones agobiantes; aparta de ti tus inquietudes trabajosas. Dedícate algún rato a Dios y descansa siquiera un momento en su presencia. Entra en el aposento de tu alma; excluye todo, excepto Dios y lo que pueda ayudarte para buscarle; y así, cerradas todas las puertas, ve en pos de él. Di, pues, alma mía, di a Dios: «Busco tu rostro; Señor, anhelo ver tu rostro».
Y ahora, Señor, mi Dios, enseña a mi corazón dónde y cómo buscarte, dónde y cómo encontrarte.
Señor, sino estás aquí, ¿dónde te buscaré, estando ausente? Si estás por doquier, ¿cómo no descubro tu presencia? Cierto es que habitas en una claridad inaccesible. Pero ¿dónde se halla esa inaccesible claridad?, ¿cómo me acercaré a ella? ¿Quién me conducirá hasta ahí para verte en ella? Y luego, ¿con qué señales, bajo qué rasgo te buscaré? Nunca jamás te vi, Señor, Dios mío; no conozco tu rostro.
¿Qué hará, altísimo Señor, éste tu desterrado tan lejos de ti? ¿Qué hará tu servidor, ansioso de tu amor, y tan lejos de tu rostro? Anhela verte, y tu rostro está muy lejos de él. Desea acercarse a ti, y tu morada es inaccesible. Arde en el deseo de encontrarte, e ignora dónde vives. No suspira más que por ti, y jamás ha visto tu rostro.
Señor, tú eres mi Dios, mi dueño, y con todo, nunca te vi. Tú me has creado y renovado, me has concedido todos los bienes que poseo, y aún no te conozco. Me creaste, en fin, para verte, y todavía nada he hecho de aquello para lo que fui creado.
Entonces, Señor, ¿hasta cuándo? ¿Hasta cuándo te olvidarás de nosotros, apartando de nosotros tu rostro? ¿Cuándo, por fin, nos mirarás y escucharás? ¿Cuándo llenarás de luz nuestros ojos y nos mostrarás tu rostro? ¿Cuándo volverás a nosotros?
Míranos, Señor; escúchanos, ilumínanos, muéstrate a nosotros. Manifiéstanos de nuevo tu presencia para que todo nos vaya bien; sin eso todo será malo. Ten piedad de nuestros trabajos y esfuerzos para llegar a ti, porque sin ti nada podemos.
Enséñame a buscarte y muéstrate a quien te busca; porque no puedo ir en tu busca a menos que tú me enseñes, y no puedo encontrarte si tú no te manifiestas. Deseando te buscaré, buscando te desearé, amando te hallaré y hallándote te amaré.


San Anselmo, prólogo a su libro Proslogion



Compartimos nuestra oración como ecos. Cada uno dice en voz alta su frase.

martes, 27 de enero de 2009



— Bartolomé Murillo, La conversión de San Pablo (1859-1860)

— R. Wagner, La cabalgata de las walkyrias

El pasado domingo celebrábamos en toda la Iglesia la fiesta de la Conversión de San Pablo. El gran apóstol de las gentes, cuyo 2000 cumpleaños estamos celebrando, no podía faltar en nuestro proyecto evangeliz-@rte. Aquí lo tienes, cayéndose del caballo, echando por tierra toda su vida anterior. Observa este magnífico cuadro de Murillo, el pintor sevillano del barroco español. Ya has visto otros cuadros barrocos y ya sabes que juegan mucho con los contrastes, el claroscuro y la diagonal. Si te fijas bien verás que en este cuadro la diagonal es precisamente Cristo resucitado y Pablo. Momento fuerte y duro para Pablo. De perseguidor a perseguido. Y la música de Richard Wagner que suena con fuerza para acompañar este momento, uno de los más intensos de toda la historia de nuestra fe. ¡Está naciendo San Pablo! Escucha lo que quiere decirte:


Queridos hermanos:

Gracia a vosotros y paz de parte de Dios, nuestro Padre, y del Señor Jesucristo.
Me llamo Pablo y nací en Tarso. Soy un Apóstol, no porgue así me nombrara ningún hombre sino porgue así lo quisieron Jesucristo y Dios Padre.
Antes de que Jesucristo me sacara de mi ceguera, yo vivía al pie de la letra la ley judía. Incluso me dedicaba a perseguir encarnizadamente a la Iglesia de Dios. Pero Dios irrumpió en mi vida y me derribó de mis seguridades y me mostró un camino nuevo que trato de recorrer. Desde entonces he recorrido las principales ciudades del Mediterráneo anunciando el Evangelio y fundando comunidades que han ido creciendo hasta el día de hoy. Algunas de ellas me han dado graves disgustos al separarse del mensaje fundamental de Jesucristo, pero siempre he intentado estar aliado de ellas dándoles aliento en su fe y escribiéndoles cartas cuando ha sido necesario.
Para mí ser cristiano implica una manera nueva de vivir la libertad: ya no somos esclavos de una ley que hay que cumplir sino que Dios nos lo regaló todo en Jesucristo y a nosotros solo nos cabe responder, desde nuestras pobres posibilidades, a ese gran amor. Además, con Cristo se han roto todas las fronteras, de manera que ya no hay diferencias entre judíos y gentiles, esclavos o libres, hombres o mujeres. Ahora me hallo prisionero por Cristo en la ciudad de Roma. No sé si saldré de aquí, pero no me importa porgue todo lo considero basura con tal de alcanzar a Cristo Jesús.
La gracia de nuestro Señor Jesucristo, el amor del Padre y la comunión del Espíritu Santo estén con todos vosotros.

+ Pablo, apóstol


Querido San Pablo,
...

jueves, 22 de enero de 2009

J. F. Millet - El Angelus


— Jean Françoise Millet, El Ángelus (1859-1860)
— Franz Schubert, Ave María
— Hermana Glenda, el Angelus

Es curioso. Hasta ahora hemos intentado rezar a través de distintas imágenes que nos transmitían contenido religioso. Pero también hay pintores como el francés Millet que han querido plasmar sobre el lienzo la oración, gente rezando. Vas a contemplar hoy la obra maestra de este autor. Su estilo es el realismo, llamado así porque intenta que sus cuadros sean como fotografías de la realidad. Se titula “el Ángelus”. Es un cuadro curioso, que te mete enseguida en la escena y te invita a rezar.
Fíjate en los dos campesinos que son el centro de la escena. Está cayendo la tarde y la faena diaria va tocando a su fin. Ambos están recogidos en actitud de oración. La mujer con los brazos cruzados sobre el pecho. El hombre con la gorra entre las manos en señal de respeto y contemplación. Al fondo, el pueblo, su pueblo, del que destaca la torre de la Iglesia, en la que seguramente tañen las campanas llamando a la oración, justo igual que siguen haciendo nuestros amigos los monjes a lo largo del día.
Alrededor de ellos encontramos los aperos de trabajo. Resulta curioso que en plena Internacional socialista Millet plasme esta tierna escena: dos campesinos, gente sencilla, expresando con honda fe su vivencia religiosa. Para ellos rezar el ángelus no es precisamente el opio del pueblo, sino el pan de cada día.
Sabes que el ángelus es una oración en forma de diálogo que nos invita a meditar el misterio de la encarnación: Dios se hace hombre por el sí de María. LA tradición de la Iglesia invita a rezara tres veces —por la mañana, a mediodía y al atardecer— como una forma de consagrar toda la jornada a Dios y a María nuestra madre. Por cierto, ¿sabías lo siguiente?:
En
España algunas emisoras católicas de gran audiencia como la COPE emiten el Ángelus a las 12:00 de la mañana.
En la
República de Irlanda, el Ángelus es emitido todas las tardes a las 6:00 por el RTE One antes de la noticias de las 6 Six-One News.
En la ciudad de
Monterrey, México; el Ángelus es emitido por la radio a las 6:00 de la mañana, a las 12 del mediodía y a las 12 de la noche.
En las
Islas Filipinas, las radios católicas o dirigidas por órdenes religiosas emiten el Ángelus a las 6:00 de la mañana y de la noche y al mediodía.
En los
EE. UU. y Canadá, algunas cadenas católicas emiten el Ángelus diariamente.
En
Perú, el Ángelus es emitido diariamente a las 12 del mediodía por América Televisión a nivel nacional, así como por Radio María Perú..
En la ciudad de
Guatemala, la radio católica Radio Estrella emite el Ángelus a las 6:00 de la mañana y de la tarde, y al mediodía.
En
El Salvador, el Ángelus es emitido diariamente a las 6 de la mañana, 6 de la tarde y 12 del mediodía por Radio Luz y Radio María.

1. Aquellos campesinos rezaban como si les fuese la vida en ello. ¿Y tú? ¿Cómo es tu vida de oración? ¿Cuándo rezas? ¿Cómo? ¿Dónde? ¿Por qué?









2. ¿Tienes alguna oración favorita o alguna frase religiosa o jaculatoria que te guste repetir o te llame la atención? Escríbela debajo. Si no la tienes, trata de inventarla. Escribe una oración o una frase religiosa que te gustaría recordar y repetir a menudo para mantener viva la presencia de Dios en tu vida. Quizás la puedas decir para ofrecer a Dios el estudio o las clases, como aquellos campesinos le ofrecían su trabajo.







3. ¿Quién es para ti María? ¿Le rezas? ¿Hablas con ellas? ¿Qué le dices? ¿Qué le dirías? Escribe aquí tu oración:






—Terminamos rezando juntos el Ángelus—

martes, 20 de enero de 2009

Marc Chagall - Crucifixiones y resurrección








martes, 13 de enero de 2009

El bautismo de Jesús (dibujos de Fano)



jueves, 8 de enero de 2009

Giotto di Bondone - Navidad y Epifanía


— Giotto di Bondone (1267-1337), Nacimiento de Jesús, Natividad, Adoración de los Magos
— The Priests, O holy night!


— G. F. Händel, Aleluya de “El Mesías”

Acabamos de celebrar los misterios de la Navidad, del Nacimiento de Jesús. Y eso es lo que hoy vamos a recordar. Nos va ayudar Giotto, un famoso pintor del gótico italiano. Dos frescos y una pintura sobre tabla son hoy para nosotros una especie de máquina del tiempo que nos permite dar marcha atrás y meternos de lleno en aquellas escenas.
Es importante que captes bien la diferencia entre estos dos momentos. La Noche de Navidad transcurre en un ambiente íntimo, familiar, en el silencio de la noche... La Epifanía (palabreja griega que significa “manifestación”) o adoración de los magos, en cambio, es como la presentación en sociedad del Salvador del mundo. El rey aparece ante todos los pueblos, simbolizados en estos tres personajes, de diferentes razas y culturas. Los regalos que le ofrecen al Señor nos recuerdan también quién es ese niño que ha nacido: oro, porque es rey; incienso, porque es Dios; mirra, porque es hombre mortal...
Fíjate en los diferentes personajes que van apareciendo... Y no te pierdas ningún detalle. San José pensativo, la Virgen que no deja de mirar y contemplar s u Hijo, los pastores que van llegando al portal, los ángeles que cantan la gloria de Dios, los rayos de oro que caen sobre Jesús y que nos recuerdan su divinidad, la estrella, etc.
La música que vas a escuchar te ayudará también a diferenciar estos dos aspectos, el más íntimo de la Navidad, el más público de la Epifanía. La primera pieza es “O Holy night”, un famoso villancico que se ha popularizado últimamente por “The priests”, un grupo de sacerdotes unidos por su pasión por la música y cuyo primer disco está siendo todo un éxito de ventas. La segunda la conoces de sobra, no necesita ninguna introducción...
Quizás estas líneas te ayuden a comprender mejor el sentido de la Navidad:

Deja ya de darle vueltas.
Dios se ha hecho hombre y punto (.).
¡No trates de comprenderlo!
Limítate a sacar las consecuencias.
Nació pobre, en un establo,
porque ¿no tenían sitio en la posada?
Nació fuera de casa.
No fueron los GRANDES
de este mundo
quienes fueron a adorarlo,
sino los sencillos y los humildes,
sí, ésos que son tan difíciles de
“aguantar”,
porque nos recuerdan que somos humanos.
¿No te das cuenta de que
algo
tiene que cambiar en tu vida?
Dios cambió la suya...



1. Nacimiento de Jesús. Fíjate en el papel de José, siempre discreto, siempre en un segundo plano. Está como dormido, porque nos cuenta San Mateo que es en sueños como percibe la voz de Dios. Es un soñador de Dios. ¿Y tú, qué sueños hay en tu corazón ahora mismo, en este comienzo de año, en tu vida? Cuéntaselos al Señor, escribiéndolos aquí.
— Sueño con hacer algo grande, ayudar con ello a mucha gente y que se me pueda recordar por ello.
— No hay sueños en mi corazón, porque siempre que vas o piensas hacer algo, siempre hay alguien que te lo impide. Es mejor no hacer planes. ¿Para qué? Bah.
— Supongo que lo típico: aprobar todas, salud, amor, no a las guerras; y deseos personales: solos para mí.— Poder empezar de cero, o retomar lo hecho hasta ahora en mi vida; tanto personal como en comunidad... eso sí, para bien. XD



2. Natividad. La escena se va llenando de gente. María sigue embelesada mirando a su Hijo. La mayor parte de los ángeles canta la gloria de Dios, pero dos de ellos son los que comunican a los pastores la buena nueva.
¿Y si tú fueras un ángel, qué buenas noticias te gustaría llevar a los demás?
— Que el Real Madrid haya ganado la 9ª Champions League.
— Que se han acabado las guerras, que ha triunfado la paz y el amor, que no hay pobreza, que todos somos uno y hermanos...
— Todas las que Dios me mandara, pero siempre que fueran buenas.


¿Qué buenas noticias te gustaría dar a la humanidad entera?
— Que se haya acabado el hambre.
— Paz. Una buena noticia sería la paz en estos momentos de tensión en territorios como Gaza y Palestina. Parece increíble que esto ocurra donde nació el mismo Jesús; es inconcebible.
— Que se han acabado las guerras y las diferencias entre muchos países y también que la economía ha mejorado en todo el mundo y que todos tenemos qué comer.



3. Adoración de los magos. Poco antes de morir, Juan Pablo II escribió en el mensaje para la Jornada Mundial de la Juventud de 2005 lo siguiente: “Queridos jóvenes, ofreced también vosotros al Señor el oro de vuestra existencia, o sea la libertad de seguirlo por amor respondiendo fielmente a su llamada; elevad hacia Él el incienso de vuestra oración ardiente, para alabanza de su gloria; ofrecedle la mirra, es decir el afecto lleno de gratitud hacia Él, verdadero Hombre, que nos ha amado hasta morir”. ¿Y tú, qué estás dispuesto a ofrecerle al Niño Dios? ¿Qué tienes para ofrecerle a Dios? Díselo y escribe aquí tu oración.
— Señor, te pido todo y nada, todo lo bueno para el mundo y nada de lo malo, te doy gracias por ello. Amén.
­— Jeje, me ha gustado más la 2ª pregunta que la 1ª, porque eso del “Niño Dios” queda algo lejos. La etapa de niño y a la pasó xD. L uno que tengo para ofrecer a Dios soy yo, más bien; mejor dicho, mi esfuerzo y sacrificio con los demás y lo más importante: explotar mis cualidades también con ellos.
— Si te dijera que te ofrezco algo, te mentiría, así que no le ofrezco así nada en especial. Ya se irá viendo.