martes, 27 de enero de 2009



— Bartolomé Murillo, La conversión de San Pablo (1859-1860)

— R. Wagner, La cabalgata de las walkyrias

El pasado domingo celebrábamos en toda la Iglesia la fiesta de la Conversión de San Pablo. El gran apóstol de las gentes, cuyo 2000 cumpleaños estamos celebrando, no podía faltar en nuestro proyecto evangeliz-@rte. Aquí lo tienes, cayéndose del caballo, echando por tierra toda su vida anterior. Observa este magnífico cuadro de Murillo, el pintor sevillano del barroco español. Ya has visto otros cuadros barrocos y ya sabes que juegan mucho con los contrastes, el claroscuro y la diagonal. Si te fijas bien verás que en este cuadro la diagonal es precisamente Cristo resucitado y Pablo. Momento fuerte y duro para Pablo. De perseguidor a perseguido. Y la música de Richard Wagner que suena con fuerza para acompañar este momento, uno de los más intensos de toda la historia de nuestra fe. ¡Está naciendo San Pablo! Escucha lo que quiere decirte:


Queridos hermanos:

Gracia a vosotros y paz de parte de Dios, nuestro Padre, y del Señor Jesucristo.
Me llamo Pablo y nací en Tarso. Soy un Apóstol, no porgue así me nombrara ningún hombre sino porgue así lo quisieron Jesucristo y Dios Padre.
Antes de que Jesucristo me sacara de mi ceguera, yo vivía al pie de la letra la ley judía. Incluso me dedicaba a perseguir encarnizadamente a la Iglesia de Dios. Pero Dios irrumpió en mi vida y me derribó de mis seguridades y me mostró un camino nuevo que trato de recorrer. Desde entonces he recorrido las principales ciudades del Mediterráneo anunciando el Evangelio y fundando comunidades que han ido creciendo hasta el día de hoy. Algunas de ellas me han dado graves disgustos al separarse del mensaje fundamental de Jesucristo, pero siempre he intentado estar aliado de ellas dándoles aliento en su fe y escribiéndoles cartas cuando ha sido necesario.
Para mí ser cristiano implica una manera nueva de vivir la libertad: ya no somos esclavos de una ley que hay que cumplir sino que Dios nos lo regaló todo en Jesucristo y a nosotros solo nos cabe responder, desde nuestras pobres posibilidades, a ese gran amor. Además, con Cristo se han roto todas las fronteras, de manera que ya no hay diferencias entre judíos y gentiles, esclavos o libres, hombres o mujeres. Ahora me hallo prisionero por Cristo en la ciudad de Roma. No sé si saldré de aquí, pero no me importa porgue todo lo considero basura con tal de alcanzar a Cristo Jesús.
La gracia de nuestro Señor Jesucristo, el amor del Padre y la comunión del Espíritu Santo estén con todos vosotros.

+ Pablo, apóstol


Querido San Pablo,
...

jueves, 22 de enero de 2009

J. F. Millet - El Angelus


— Jean Françoise Millet, El Ángelus (1859-1860)
— Franz Schubert, Ave María
— Hermana Glenda, el Angelus

Es curioso. Hasta ahora hemos intentado rezar a través de distintas imágenes que nos transmitían contenido religioso. Pero también hay pintores como el francés Millet que han querido plasmar sobre el lienzo la oración, gente rezando. Vas a contemplar hoy la obra maestra de este autor. Su estilo es el realismo, llamado así porque intenta que sus cuadros sean como fotografías de la realidad. Se titula “el Ángelus”. Es un cuadro curioso, que te mete enseguida en la escena y te invita a rezar.
Fíjate en los dos campesinos que son el centro de la escena. Está cayendo la tarde y la faena diaria va tocando a su fin. Ambos están recogidos en actitud de oración. La mujer con los brazos cruzados sobre el pecho. El hombre con la gorra entre las manos en señal de respeto y contemplación. Al fondo, el pueblo, su pueblo, del que destaca la torre de la Iglesia, en la que seguramente tañen las campanas llamando a la oración, justo igual que siguen haciendo nuestros amigos los monjes a lo largo del día.
Alrededor de ellos encontramos los aperos de trabajo. Resulta curioso que en plena Internacional socialista Millet plasme esta tierna escena: dos campesinos, gente sencilla, expresando con honda fe su vivencia religiosa. Para ellos rezar el ángelus no es precisamente el opio del pueblo, sino el pan de cada día.
Sabes que el ángelus es una oración en forma de diálogo que nos invita a meditar el misterio de la encarnación: Dios se hace hombre por el sí de María. LA tradición de la Iglesia invita a rezara tres veces —por la mañana, a mediodía y al atardecer— como una forma de consagrar toda la jornada a Dios y a María nuestra madre. Por cierto, ¿sabías lo siguiente?:
En
España algunas emisoras católicas de gran audiencia como la COPE emiten el Ángelus a las 12:00 de la mañana.
En la
República de Irlanda, el Ángelus es emitido todas las tardes a las 6:00 por el RTE One antes de la noticias de las 6 Six-One News.
En la ciudad de
Monterrey, México; el Ángelus es emitido por la radio a las 6:00 de la mañana, a las 12 del mediodía y a las 12 de la noche.
En las
Islas Filipinas, las radios católicas o dirigidas por órdenes religiosas emiten el Ángelus a las 6:00 de la mañana y de la noche y al mediodía.
En los
EE. UU. y Canadá, algunas cadenas católicas emiten el Ángelus diariamente.
En
Perú, el Ángelus es emitido diariamente a las 12 del mediodía por América Televisión a nivel nacional, así como por Radio María Perú..
En la ciudad de
Guatemala, la radio católica Radio Estrella emite el Ángelus a las 6:00 de la mañana y de la tarde, y al mediodía.
En
El Salvador, el Ángelus es emitido diariamente a las 6 de la mañana, 6 de la tarde y 12 del mediodía por Radio Luz y Radio María.

1. Aquellos campesinos rezaban como si les fuese la vida en ello. ¿Y tú? ¿Cómo es tu vida de oración? ¿Cuándo rezas? ¿Cómo? ¿Dónde? ¿Por qué?









2. ¿Tienes alguna oración favorita o alguna frase religiosa o jaculatoria que te guste repetir o te llame la atención? Escríbela debajo. Si no la tienes, trata de inventarla. Escribe una oración o una frase religiosa que te gustaría recordar y repetir a menudo para mantener viva la presencia de Dios en tu vida. Quizás la puedas decir para ofrecer a Dios el estudio o las clases, como aquellos campesinos le ofrecían su trabajo.







3. ¿Quién es para ti María? ¿Le rezas? ¿Hablas con ellas? ¿Qué le dices? ¿Qué le dirías? Escribe aquí tu oración:






—Terminamos rezando juntos el Ángelus—

martes, 20 de enero de 2009

Marc Chagall - Crucifixiones y resurrección








martes, 13 de enero de 2009

El bautismo de Jesús (dibujos de Fano)



jueves, 8 de enero de 2009

Giotto di Bondone - Navidad y Epifanía


— Giotto di Bondone (1267-1337), Nacimiento de Jesús, Natividad, Adoración de los Magos
— The Priests, O holy night!


— G. F. Händel, Aleluya de “El Mesías”

Acabamos de celebrar los misterios de la Navidad, del Nacimiento de Jesús. Y eso es lo que hoy vamos a recordar. Nos va ayudar Giotto, un famoso pintor del gótico italiano. Dos frescos y una pintura sobre tabla son hoy para nosotros una especie de máquina del tiempo que nos permite dar marcha atrás y meternos de lleno en aquellas escenas.
Es importante que captes bien la diferencia entre estos dos momentos. La Noche de Navidad transcurre en un ambiente íntimo, familiar, en el silencio de la noche... La Epifanía (palabreja griega que significa “manifestación”) o adoración de los magos, en cambio, es como la presentación en sociedad del Salvador del mundo. El rey aparece ante todos los pueblos, simbolizados en estos tres personajes, de diferentes razas y culturas. Los regalos que le ofrecen al Señor nos recuerdan también quién es ese niño que ha nacido: oro, porque es rey; incienso, porque es Dios; mirra, porque es hombre mortal...
Fíjate en los diferentes personajes que van apareciendo... Y no te pierdas ningún detalle. San José pensativo, la Virgen que no deja de mirar y contemplar s u Hijo, los pastores que van llegando al portal, los ángeles que cantan la gloria de Dios, los rayos de oro que caen sobre Jesús y que nos recuerdan su divinidad, la estrella, etc.
La música que vas a escuchar te ayudará también a diferenciar estos dos aspectos, el más íntimo de la Navidad, el más público de la Epifanía. La primera pieza es “O Holy night”, un famoso villancico que se ha popularizado últimamente por “The priests”, un grupo de sacerdotes unidos por su pasión por la música y cuyo primer disco está siendo todo un éxito de ventas. La segunda la conoces de sobra, no necesita ninguna introducción...
Quizás estas líneas te ayuden a comprender mejor el sentido de la Navidad:

Deja ya de darle vueltas.
Dios se ha hecho hombre y punto (.).
¡No trates de comprenderlo!
Limítate a sacar las consecuencias.
Nació pobre, en un establo,
porque ¿no tenían sitio en la posada?
Nació fuera de casa.
No fueron los GRANDES
de este mundo
quienes fueron a adorarlo,
sino los sencillos y los humildes,
sí, ésos que son tan difíciles de
“aguantar”,
porque nos recuerdan que somos humanos.
¿No te das cuenta de que
algo
tiene que cambiar en tu vida?
Dios cambió la suya...



1. Nacimiento de Jesús. Fíjate en el papel de José, siempre discreto, siempre en un segundo plano. Está como dormido, porque nos cuenta San Mateo que es en sueños como percibe la voz de Dios. Es un soñador de Dios. ¿Y tú, qué sueños hay en tu corazón ahora mismo, en este comienzo de año, en tu vida? Cuéntaselos al Señor, escribiéndolos aquí.
— Sueño con hacer algo grande, ayudar con ello a mucha gente y que se me pueda recordar por ello.
— No hay sueños en mi corazón, porque siempre que vas o piensas hacer algo, siempre hay alguien que te lo impide. Es mejor no hacer planes. ¿Para qué? Bah.
— Supongo que lo típico: aprobar todas, salud, amor, no a las guerras; y deseos personales: solos para mí.— Poder empezar de cero, o retomar lo hecho hasta ahora en mi vida; tanto personal como en comunidad... eso sí, para bien. XD



2. Natividad. La escena se va llenando de gente. María sigue embelesada mirando a su Hijo. La mayor parte de los ángeles canta la gloria de Dios, pero dos de ellos son los que comunican a los pastores la buena nueva.
¿Y si tú fueras un ángel, qué buenas noticias te gustaría llevar a los demás?
— Que el Real Madrid haya ganado la 9ª Champions League.
— Que se han acabado las guerras, que ha triunfado la paz y el amor, que no hay pobreza, que todos somos uno y hermanos...
— Todas las que Dios me mandara, pero siempre que fueran buenas.


¿Qué buenas noticias te gustaría dar a la humanidad entera?
— Que se haya acabado el hambre.
— Paz. Una buena noticia sería la paz en estos momentos de tensión en territorios como Gaza y Palestina. Parece increíble que esto ocurra donde nació el mismo Jesús; es inconcebible.
— Que se han acabado las guerras y las diferencias entre muchos países y también que la economía ha mejorado en todo el mundo y que todos tenemos qué comer.



3. Adoración de los magos. Poco antes de morir, Juan Pablo II escribió en el mensaje para la Jornada Mundial de la Juventud de 2005 lo siguiente: “Queridos jóvenes, ofreced también vosotros al Señor el oro de vuestra existencia, o sea la libertad de seguirlo por amor respondiendo fielmente a su llamada; elevad hacia Él el incienso de vuestra oración ardiente, para alabanza de su gloria; ofrecedle la mirra, es decir el afecto lleno de gratitud hacia Él, verdadero Hombre, que nos ha amado hasta morir”. ¿Y tú, qué estás dispuesto a ofrecerle al Niño Dios? ¿Qué tienes para ofrecerle a Dios? Díselo y escribe aquí tu oración.
— Señor, te pido todo y nada, todo lo bueno para el mundo y nada de lo malo, te doy gracias por ello. Amén.
­— Jeje, me ha gustado más la 2ª pregunta que la 1ª, porque eso del “Niño Dios” queda algo lejos. La etapa de niño y a la pasó xD. L uno que tengo para ofrecer a Dios soy yo, más bien; mejor dicho, mi esfuerzo y sacrificio con los demás y lo más importante: explotar mis cualidades también con ellos.
— Si te dijera que te ofrezco algo, te mentiría, así que no le ofrezco así nada en especial. Ya se irá viendo.

miércoles, 10 de diciembre de 2008

William McNichols, Nuestra Señora del Nuevo Adviento


— William McNichols, Nuestra Señora del Nuevo Adviento (1991)


— J. S. Bach, Comienzo del Oratorio de Navidad.



En 1991, el arzobispo Stafford solicitó al Vaticano un día de fiesta dedicado a Nuestra Señora del Nuevo Adviento para la archidiócesis de Denver, en los EEUU y, como respuesta, recibió la fecha del 16 de diciembre, tal día como hoy. Tras conocer la noticia, encargaron al jesuita Padre McNichols la creación de un icono que refleje esta advocación de la Virgen. El propio autor explica su significado así: «Ambas representaciones son expresión de las muy veneradas y sanadoras imágenes de Nuestra Señora del Signo. En los iconos bizantinos se ve con mucha frecuencia a Nuestra Señora del Signo en lo más alto de la escala de Jacob y en medio de la zarza ardiente ante Moisés. En estos iconos de muestra a la Madre de Dios en la postura orante, con las manos alzadas. El Santo Niño o Cristo Emmanuel, resplandece desde la mandorla con forma de almendra, o mandala circular, de su vientre, o se encuentra como Niño Rey en el arco formado por el pliegue de las vesiduras de la Madre. Las letras que hay junto a la Virgen Madre, MR OY, son la abreviatura griega de “Madre de Dios”. Las letras junto al Niño, IC XC, significan Jesucristo. En ocasiones hay joyas en el halo del Niño o las letras WON, que significan su divinidad: “Yo soy el que soy”».
Si te fijas bien, verás que el Niño tiene rostro de adulto. Es Hijo de Dios e Hijo de María, divino y human, anciano y recién nacido. Las tres barras de su corona son una referencia a la Trinidad y el Niño está vestido de rojo porque es víctima y sacerdote, ofrecido como sacrificio y, al mismo tiempo, se ofrece a sí mismo y ofrece el mundo al Padre. Las flores que el Niño tiene en la mano son columbinas, la flor del Estado de Colorado en EEUU, del latín columbinus, que significa “de la paloma”, un antiguo símbolo del Espíritu Santo.
En el icono, María tiene un vestido púrpura, el color de la realeza y el color litúrgico también del Adviento. Es la reina de los cielos que lleva a la tierra hacia el segundo adviento. Su halo simboliza santidad, obediencia y entrega a Dios. Las estrellas que hay en la frente y en los hombros declaran que es siempre virgen, que pertenece a Dios en primer lugar y principalmente y que está consagrada a la venida del reino de su hijo. Los puños de oro con joyas en las mangas los llevan con frecuencia las reinas, como signo de intercesión por el pueblo, y sus manos están alzadas en actitud de súplica, como un sacerdote ora en nombre de su pueblo. Ésta es la mujer de la alabanza, la mujer profeta, la que canta y defiende el honor de Dios y la llegada de la justicia para los pobres de la tierra.
Vas a escuchar el comienzo del Oratorio de Navidad del genial J. S. Bach. A lo largo de todo el oratorio Bach narra los misterios de la Navidad. Este grandioso coro que escuchas da idea de lo grandioso del acontecimiento que celebramos. ¡Es la invitación al triunfo y la alegría porque el Salvador viene a nosotros!

1. Contempla la imagen y vuelve a leer la descripción del icono. ¿Qué símbolo o color o aspecto te llama más la atención y por qué?

— Me llama la atención las tres barras de la corona de Jesús, al simbolizar que ya desde pequeño sabía que era el Hijo de Dios y que junto a Dios y al Espíritu Santo formaban una misma persona Salvadora del mundo (!).
— Creo que el color que mejor concuerda con la canción es el púrpura, ya que expresa poder, pertenece a la realeza, y si se escucha la canción, se ve muy bien plasmada ésta.
—Me llama la atención el fondo de la Virgen, de color azul, símbolo de su pureza, como queriendo representar también el mar, como si estuviera abrazando desde el mar a toda la tierra.


2. Estás contemplando a Nuestra Señora del Nuevo Adviento. El adviento es el tiempo de la esperanza. ¿Qué esperas tú de Dios? Escríbeselo aquí:
— Yo espero que nunca me deje solo en lo bueno y en lo malo.
— Nada en especial, sólo lo que él espere de mí.
— Espero que venga a despertar a este mundo en el que estamos, que nos despierte porque estamos dormidos, que venga a nuestras vidas, que le proclamemos, que no nos avergoncemos de él, pues si no, estamos perdidos.
— Espero que exista.


3. A partir de mañana, la liturgia nos propone estas preciosas antífonas o frases para prepararnos de cara a la Navidad. Medítalas despacio y elige cuál te gusta más y explica por qué. Terminaremos rezándolas todos juntos.
— Me gusta la última, porque resume la misión de Cristo.
— Todas son similares, todas ensalzan al Señor.
— La última es la que más me gusta, porque expresa mi deseo de que todas las naciones lleguen algún día a un acuerdo y todos vivamos en paz.
— La última, porque indica su divinidad.
— Elijo la última, porque me parece la más sensata.


Oh Señor,
Pastor de la casa de Israel,
que conduces a tu pueblo,
ven a rescatarnos por el poder de tu brazo.
Ven pronto, Señor. ¡Ven, Salvador!

Oh Sabiduría,
salida de la boca del Padre,
anunciada por profetas,
ven a enseñarnos el camino de la salvación.
Ven pronto, Señor. ¡Ven, Salvador!

Hijo de David,
estandarte de los pueblos y los reyes,
a quien clama el mundo entero,
ven a libertarnos, Señor, no tardes ya.
Ven pronto, Señor. ¡Ven, Salvador!

Llave de David y Cetro de la casa de Israel,
tú que reinas sobre el mundo,
ven a libertar a los que en tinieblas te esperan.
Ven pronto, Señor. ¡Ven, Salvador!

Oh Sol naciente,
esplendor de la luz eterna
y sol de justicia,
ven a iluminar a los que yacen
en tinieblas y en sombras de muerte.
Ven pronto, Señor. ¡Ven, Salvador!

Rey de las naciones
y Piedra angular de la Iglesia,
tú que unes a los pueblos,
ven a libertar a los hombres que has creado.
Ven pronto, Señor. ¡Ven, Salvador!

Oh Emmanuel, nuestro rey,
salvador de las naciones,
esperanza de los pueblos,
ven a libertarnos, Señor, no tardes ya.
Ven pronto, Señor. ¡Ven, Salvador!

martes, 9 de diciembre de 2008

Anónimo, San Juan Bautista


— Anónimo, icono sirio

— L. van Beethoven, Quinta sinfonía, Allegro con brio

Seguimos caminando juntos, seguimos avanzando por los senderos del adviento hasta que Dios pueda nacer en nuestros corazones. Hoy nos encontramos con un personaje fuerte, que no se casa con nadie, un “tío legal” como diríamos hoy en día, mano de terciopelo en guante de hierro. Es Juan, el bautista. Nos cuenta San Lucas que su nacimiento también fue prodigioso, pues sus padres, Zacarías e Isabel eran ya demasiado mayores a los ojos del mundo para tener familia. Pero para Dios nada hay imposible...
Fíjate en la imagen de hoy. Ya sabes lo que es un icono, pero éste no es griego, sino sirio; por eso ves que la cartela o pergamino desenrollado que muestra Juan el Bautista está escrito en árabe. En los primeros siglos del cristianismo allí se desarrollaron comunidades florecientes que perviven todavía hoy aunque en condiciones muy distintas, pues habitan en países de mayoría musulmana.
Una característica de los iconos es poder presentar al personaje juntando distintos episodios. De hecho si te fijas, verás que es un magnífico resumen de la vida de Juan el Bautista. Mira el ángel en la parte superior derecha. Es el que anuncia a Zacarías, su padre, que el niño va a nacer. Juan el bautista es el profeta sincero y austero que proclama la conversión. Nos cuentan Los evangelios que viste una piel de camello y habita en el desierto, retirado de los afanes del mundo. Es la figura central, que sostiene el pergamino con la Palabra de Dios. Juan no es la Palabra, sino su vocero, altavoz y amplificador. En la parte izquierda ves un árbol esquelético (¿autóctono del desierto?) con un hacha en su tronco. Se refiere a las palabras del mismo Juan que recoge San Lucas: “el hacha está ya puesta a la raíz de los árboles. Por lo tanto, todo árbol que no dé buen fruto será cortado y echado al fuego”. Encuentras también la cabeza cortada del Bautista recordando su trágico martirio. Como Juan no tenía pelos en la lengua criticó al rey Herodes (no el de los santos inocentes, sino su sucesor) que estuviera conviviendo con Herodías, la mujer de su hermano Felipe. El caso es que harto de tanta historia, Herodes mandó encarcelar a Juan, pero no se atrevía a más porque respetaba al profeta. Pero llegó el día del cumpleaños del rey y la hija de Herodías danzó también ante toda la corte que el rey le prometió lo que quisiera. Su madre le indicó que pidiera la cabeza del Bautista y así terminó el ministerio de Juan, mártir por el reino de Dios.
Escuchas el primer movimiento de la quinta sinfonía del genial Beethoven. Está escrita en tono menor y por eso tiene ese carácter de fuerza, de lucha entre el bien y el mal que caracterizó la vida de Juan el Bautista. Pero hay también momentos más dulces, serenos, de alegría contenida.

1. Fíjate en la imagen y déjate llevar por la música. Vete recorriendo los distintos momentos de la vida del Bautista e intenta pensar en tu propia vida. Intenta distinguir cómo la música se hace más alegre o más violenta según el caso. Deja que afloren recuerdos, emociones y sentimientos. ¿Qué sientes, qué acontecimientos o personas recuerdas? Trata de escribirlo:
Es como si hubiera un problema que se va solucionando.
— Fuerza y alegría.
— Recuerdo a los que ya no están entre nosotros y la alegría de la Resurrección. Sentir no sentiría nada pero es una música y un cuadro noble ya ala vez con toques trágicos y alegres.
— Siento que va a ocurrir algo bueno en los momentos de menos violencia de la música, pero de repente se presenta un obstáculo.

2. San Juan Bautista fue profeta ¡y de los buenos! ¿Y tú? ¿Serías capaz? ¿Crees que necesitamos profetas en nuestro tiempo? ¿Para qué? ¿Qué digan qué? ¿Estarías dispuesto a ser tú uno de ellos? ¿Por qué?
— Yo sí sería capaz, pues es un honor llevar la Palabra de Dios al mundo y todos los hombre.
— No, porque en este tiempo te tomarían por loco.
— ¿Yo? No sé si sería capaz. Si necesitamos profetas que anuncien a Jesús en todo el mundo y en todos los lugares ya evangelizados. Pero yo, no sé, no sería capaz, con las dudas que tengo, no sé. “Nunca digas no”.
— Creo que sí vendrían bien unos cuantos profetas para hablarnos de Jesús y de Dios porque la religión la tenemos un poco olvidada en nuestra sociedad. Yo no querría ser uno de ellos.
— Creo que sí, que necesitamos profetas en nuestro tiempo, ya que el mundo está muy necesitado de un Mesías salvador que le perdone el pecado. Que dijeran la palabra de Dios; creo que sí, estaría dispuesto a ser uno de ellos, porque estoy listo para transmitir la palabra de Dios.


3. ¿Sabes por qué a San Juan siempre se le presenta con un cordero? Lee este texto y lo sabrás: “Al día siguiente, Juan se encontraba de nuevo allí con dos de sus discípulos. Fijándose en Jesús que pasaba, dice: «He ahí el Cordero de Dios.» Los dos discípulos le oyeron hablar así y siguieron a Jesús. Jesús se volvió, y al ver que le seguían les dice: «¿Qué buscáis?» Ellos le respondieron: «Rabbí - que quiere decir, "Maestro" - ¿dónde vives?» Les respondió: «Venid y lo veréis.» Fueron, pues, vieron dónde vivía y se quedaron con él aquel día. Era más o menos las cuatro de la tarde. Andrés, el hermano de Simón Pedro, era uno de los dos que habían oído a Juan y habían seguido a Jesús”. ¿Qué habrías hecho tú si hubieras estado con Juan en ese momento? En caso de irte con Jesús, ¿cómo imaginas que sería aquel día, qué harían, de qué hablarían?
— Seguramente habría seguido a lo mío y no habría seguido a Jesús.
— Ir con él, sólo Dios lo sabe.
— Creo que sería un día mágico.
— Seguirle. Habría sido un día de expectación, alegría y arrepentimiento por mis pecados. En general, un día perfecto.
— Me habría ido con Jesús sin dudarlo ni un segundo. Un día con el Salvador sería sereno, tranquilo, alegre... Me imagino que los discípulos tendrían muchas dudas acerca de la religión, de Jesús, etc. Jesús comería con ellos (como lo hizo con los apóstoles) y les resolvería sus dudas, con parábolas, etc.

Rezamos juntos la primera estrofa del himno a San Juan Bautista :

Profeta de soledades,
labio hiciste de tus iras,
para fustigar mentiras
y para gritar verdades.